martes, 15 de julio de 2008

Amor Prohibido - Capítulo 1: Premonición

Bueno, bueno, bueno... Empiezo nueva historia, que ideé mientras estaba de vacaciones. Espero que os guste... Por favor, poner comentarios, es lo único que os pido...

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Amor Prohibido

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Luna llena. Medianoche. Más de cincuenta sombras serpentean por un callejón oscuro. Varios gatos huyen de la bocacalle. De repente, las sombras se detienen al fondo del callejón. Un gnomo de jardín sonríe. Las sombras rodean al muñeco, hasta que desaparecen.

El gnomo sonríe malévolamente. Un lobo aúlla en la lejanía.


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Capítulo 1 : Premonición

- ¡Cobarde!

Un nuevo puñetazo tumba al suelo a Eric. Sus pelos rubios habían empezado a teñirse pelirrojo, de la sangre que le salía. Federico le cogió por el cuello de la camisa y le levantó. El instituto entero observaba como Federico le metió un puñetazo en la barriga. A Eric le entraron ganas de escupir sangre.

- Como te vuelva a ver rondando por el barrio rico, ¡No sales vivo de aquí!

Natalia observaba la pelea desde el público con todas sus amigas.

- Osea, tia, mira como el ogro mata a la cucaracha – Dijo Natalia, seguido de una carcajada de todo el público.

“Maldita pija” Pensó Eric. “Como tu padre poli te protege, Fede no te pega”. Pero pronto dejó de pensar. Un puñetazo a la barbilla le envió cincuenta metros mas adelante, en pleno césped del parque.

- ¡Huye, nenaza, antes de que te mate! – Dijo Fede con su voz grave.

Eric empezó a Correr en todas direcciones. Sabía que las premoniciones de Fede se cumplían en exactitud.

Si os fijarais en una foto de Eric, no le reconoceríais ahora. Pelo rubio, ojos verdes, alto pero delgado, sonrisa “Especial”. Por lo menos no lloraba. “Llorar es de gilipollas”, pensaba él. 

Era la tercera vez que llegaba al barrio rico, espiando a “alguien”. Y era la tercera vez que Fede le pillaba en el intento. Ya se iba acostumbrando. Pero cada día la paliza era peor.

Callejeó y alternó por las calles de la ciudad. Por suerte, nadie se fijaba en él. Metrópoli era una ciudad muy grande, y todo el mundo tenía prisa. En una de las avenidas, un músico callejero tocaba “I walking on Sunshine”. Que recuerdos de Futurama… A él también le gustaría coger una nave espacial y largarse al espacio.

De repente, se encontró en un callejón sin salida. Una luz emanaba del final del callejón. Eric se acercó lentamente. Detrás de un cubo de basura, un viejo y desgastado duende de jardín le esperaba, sonriente.

- Vaya… ¿Qué tenemos aquí?... 

Eric cogió el Duende. No pesaba mucho, y era bonito, asi que lo guardó debajo del hombro.

- Con dos pasos de mopa, estas como nuevo.

Eric continuó andando por las calles, En unos escaparates, se limpió la sangre y se puso el pelo decentemente bien. Aún tenía sus fallos, pero bueno…

Izquierda, derecha, derecha, izquierda, derecha, izquierda…

Por fin, vió el Río.

Nadie de la ciudad conocía el verdadero nombre del río, asi que se llamaba así, “Río”. No tenían tiempo para complicarse las cosas. Continuó la calle, río abajo. Pronto dislumbró su casa. Un bloque con fachada azul destaca mucho en una calle de casas de fachadas blancas, pero bueno.

Introdujo la llave, y entró en casa. Como supuso, no estaba nadie en casa. Subió a su cuarto, dejó el Gnomo en la estantería, dejó la mochila en el suelo y se echó en la cama, triste.

- Maldita sea… -Dijo Eric. Después de un silencio, continuó- Sergio, te amo con toda mi alma… ¿ Por qué no me atreveré a decírtelo? Te persigo y ni te das cuenta… Aunque no te lo creerias… Claro, como soy un tío... Si fuera una chica, seguro que me entenderías…¡Joder, quiero ser una chica!

La habitación se vió de repente alumbrada por el gnomo de jardín que había colocado en la estantería. Eric se levantó extrañado, y observó al gnomo. De repente, el cuerpo entero empezó a dolerle. 

Notaba como le tiraban del pelo, y le golpeaban la espalda a la altura de los hombros y de la entrepierna. Sus brazos y piernas empezaban a asarse, a quemarse, a derretirse. 

Intentó zafarse de los “enemigos”, moviendose hacia todos lados, pero lo único que consiguió fue golpear la Estantería. De ella, cayó el gnomo de jardín encima de su cabeza. Eric se quedó insconsciente. El gnomo se partió en miles de trozos.

El único trozo entero que se podía observar del gnomo era la cabeza, con su sonrisa.

Sonriendo, sonriendo maquiavélicamente.

En algún lugar del mundo, alguien se reía maquiavélicamente.



2 comentarios:

Haru_107 dijo...

Vaya, la verdad eske esta muy bien, solo ke eres poco original en los nombres , a no ser ke tengan algun significado... en fin esta bastante bien^^

xauu =^.^=

Umiko dijo...

Ola xato!
xDD
Ta bastante bn^^
a mi x el momento me gusta, mas te vale no cagarla en algun capitulo
Yo solo te e visto un fallito, Q a veces repites muxo una palabra en un mismo parrafo... ii eso a veces no Qea bn^^
solo te lo digo^^

Pero ta waii
voii a seguuir leyendo^^

Bye xato!^^